Tres años después de que el consumo iniciara la senda de la recuperación, que los expertos datan en el 2014, el hipermercado sigue sufriendo. Si ya durante la crisis fue el formato más afectado, con caídas de ventas superiores al 5%, desde el inicio de la década de los 2000 su cuota de mercado se ha desplomado del 19,1% al 13,4% con que cerró el 2016, según los datos de la consultora Kantar Worldpanel.
Mientras el resto del sector de gran consumo ha recuperado dinámicas previas a la crisis, el híper continúa desangrándose; entre el 2014 y el 2017 se ha dejado por el camino 9,5 millones de cestas, la compra de 139.000 hogares y 0,6 puntos de cuota en valor. El resultado son enormes instalaciones con altísimos costes de mantenimiento que de lunes a viernes en horario comercial están prácticamente vacías.
Según los datos globales que maneja Kantar Worldpanel, los grandes distribuidores (supermercado e hipermercado) han perdido dos puntos de cuota de mercado en los últimos dos años, a pesar de incrementar las ventas un 0,7% en el 2016. Mientras tanto, el ecommerce ha ganado 1,4 puntos de cuota y ha crecido un 26% en el 2016 respecto al año anterior.
A la crisis y la explosión definitiva del ecommerce, se suma la fuerte expansión de los diferentes formatos de la gran distribución desde el 2014, desde las principales cadenas de supermercados hasta los hard discount. Según los datos del pasado mes de junio en España, Mercadona suma un 24,3% de cuota, por delante del 8,6% de Carrefour. Por su parte, Lidl es una de las compañías de mayor crecimiento al pasar del 3,3% al 4,3% desde el 2015.