Abrir una tienda en internet significa no invertir en alquileres estratosféricos para estar en la calle más transitada ni vivir ligado a las leyes de horarios comerciales. Sin embargo, cada vez más negocios del entorno digital se están dando cuenta de que tener un puesto de venta físico -aunque sea uno solo o temporal puede tener ventajas cuando una marca pequeña quiere crecer. Uno de los ejemplos más evidentes de esta tendencia es la estrategia que ha aplicado la marca de gafas de sol Hawkers.
El nacimiento y el éxito de esta start-up alicantina no se puede entender sin el ruido en las redes sociales, que la ha llevado a facturar 60 millones de euros al año vendiendo modelos low-cost a través de internet. En un primer momento, la compañía empujó el negocio gracias a campañas con celebridades que promocionaban las gafas con publicaciones en Facebook e Instagram. Desde Leo Messi hasta la actriz Paula Echevarría y el modelo Andrés Velencoso han lucido las creaciones de Hawkers ante sus millones de seguidores.
Sin embargo, ahora la compañía ha dado un giro en esta política de expansión tan 2.0. En septiembre del año pasado estrenó su primera tienda física en el centro de Madrid, a unos cuantos metros de la Puerta de Sol. Cabe decir que el establecimiento tiene algunos tics de la esencia digital de la marca, tales como que no se puede pagar en efectivo y que permite al cliente acceder a descuentos jugando a un videojuego. De momento, es el único punto de venta permanente de la compañía -en quiere abrir otro en Roma-, pero durante este año abrirá tiendas pop-up durante periodos de seis meses en seis centros comerciales en toda España
La moda de las tiendas efímeras también llevó la start-up reusense de productos cosméticos naturales y libres de tóxicos Freshly Cosmetics a pasar de la web en la calle. La compañía abrió una pop-up en el Born de Barcelona justo antes de la campaña de Navidad para espolear las ventas en internet.
Impulsar la marca con una tienda a pie de calle es el mismo que intenta la sastrería onlineBlackpier. El negocio fundado en 2012 abrió a principios de año su segunda tienda física en formato franquicia en Barcelona -ya tenía una propia en Lleida-, donde expone muestras de los tejidos con los que trabaja y los clientes se pueden tomar las medidas para hacerse camisas y trajes de negocios. Para la compañía, esta expansión a pie de calle debe ir en paralelo • lel con el negocio digital.